" EN MEMORIA DE D. RAMÓN "
Remonté vuelo del Viejo Continente,
intentando encontrar
un lugar de paz y amistad
y arribé al Portillo Dominicano,
paraje de una isla remota y bella,
que acoge al visitante
como a verdaderos hermanos.
Poco significado indica su nombre
pero mucho lo que ofrece, El Portillo,
porque al traspasar el umbral
de ese lugar,
a la Playa de Mis Sueños descubrí,
de aguas calidas y cristalinas,
alineada por frondosas palmeras
de troncos torneados como caderas,
de bronceadas Venus.
Más al llegar allí
otra fortuna encontré,
la amistad de su fundador, D. Ramón,
hombre afable, amigable y de honor,
más otros dones que Dios le dio.
Hoy me siento triste y apesadumbrado
porque D. Ramón nos dijo adiós,
después de una prolongada despedida
acudió a la cita del mandato divino,
pero me queda el consuelo
de que a la diestra del Creador,
allí nos espera.
¡¡Descanse en paz, D. Ramón,
ruegue por nosotros,
nunca le olvidaremos!!
Manuel González Padrón
( Dedicado a un amigo entrañable )
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