" EN MEMORIA DE D. RAMÓN "
Remonté vuelo del Viejo Continente, intentando encontrar un lugar de paz y amistad y arribé al Portillo Dominicano, paraje de una isla remota y bella, que acoge al visitante como a verdaderos hermanos. Poco significado indica su nombre pero mucho lo que ofrece, El Portillo, porque al traspasar el umbral de ese lugar, a la Playa de Mis Sueños descubrí, de aguas calidas y cristalinas, alineada por frondosas palmeras de troncos torneados como caderas, de bronceadas Venus. Más al llegar allí otra fortuna encontré, la amistad de su fundador, D. Ramón, hombre afable, amigable y de honor, más otros dones que Dios le dio. Hoy me siento triste y apesadumbrado porque D. Ramón nos dijo adiós, después de una prolongada despedida acudió a la cita del mandato divino, pero me queda el consuelo de que a la diestra del Creador, allí nos espera. ¡¡Descanse en paz, D. Ramón, ruegue por nosotros, nunca le olvidaremos!!
Manuel González Padrón
( Dedicado a un amigo entrañable )