Cada día recuerdo
la playa de El Portillo,
el día que me fui...
y mucho más.
Sus gentes,
con su sonrisa,
la melancolía de sus ojos...
y mucho más.
Los alegres días de El Portillo,
radiando luz y amistad ...
y mucho más.
Sus soñadoras noches,
cubiertas con un manto de estrellas...
y mucho más.
Mis sueños en El Portillo,
confesados en respetuoso silencio...
y mucho más.
Sintiendo mi cuerpo,
hallado en el mundo,
rodeado de amor y amistad...
y mucho más.
Ruego al cielo,
a El Portillo regresar
y desde mi desconsolado deseo,
a El Portillo le ofrezco,
una frase cariñosa
y mucho más...
¡¡HASTA PRONTO!!
Autor: Manuel González Padrón