Me asome a una ventana, queriendo ver al paraíso. Pregunte al cielo, donde encontrar la felicidad. Me mire por dentro, buscando amor. Pense en mis padres, deseando conbsuelo. Le pregunte a las estrellas, si me podían guiar para llegar, al paraíso, a la felicidad, al amor y al consuelo, y me hablaron al oído, para decirme, que pensara en El Portillo, que es una obra de Dios el Creador. Autor: Manuel González Padrón