Me asome a una ventana,
queriendo ver al paraíso.
Pregunte al cielo,
donde encontrar la felicidad.
Me mire por dentro,
buscando amor.
Pense en mis padres,
deseando conbsuelo.
Le pregunte a las estrellas,
si me podían guiar
para llegar,
al paraíso, a la felicidad,
al amor y al consuelo,
y me hablaron al oído,
para decirme,
que pensara en El Portillo,
que es una obra de Dios el Creador.
Autor: Manuel González Padrón