Porque, explícame porque,
se hacen largas mis ansias
y frías mis mañanas,
haciendo así mi vida entera.
No quiero arrepentirme
de intentar hacerte feliz,
se que fui feliz a mi manera
al intentar que tú lo fueras,
más no lo conseguí.
Si me equivoqué
solo yo lo sufrí
y lloré y también reí,
pero lo intenté
siempre a mi manera.
Porque, explícame porque,
después de tanto tiempo
no sabes comprender,
que solo en mí
existe el deseo,
de hacerte feliz.
Quiero y sigo amándote
a mi manera,
aunque llore
y por ti muera.
Solo te pido,
que en mi veas
al hombre que te quiere
y te ha querido,
a su manera.
Autor: Manuel González Padrón
|