Porque, explícame porque, se hacen largas mis ansias y frías mis mañanas, haciendo así mi vida entera. No quiero arrepentirme de intentar hacerte feliz, se que fui feliz a mi manera al intentar que tú lo fueras, más no lo conseguí. Si me equivoqué solo yo lo sufrí y lloré y también reí, pero lo intenté siempre a mi manera. Porque, explícame porque, después de tanto tiempo no sabes comprender, que solo en mí existe el deseo, de hacerte feliz. Quiero y sigo amándote a mi manera, aunque llore y por ti muera. Solo te pido, que en mi veas al hombre que te quiere y te ha querido, a su manera. Autor: Manuel González Padrón