Sabias, que cuando yo nací ya pensaba en ti, que por las noches mirando al cielo, junto a las estrellas yo te veo brillar, que al despertar por las mañanas me deslumbras como aurora boreal. Sabias, que durante el día te busco por todas partes, por si te puedo encontrar. Sabias, que todas las noches sueño contigo y en esos sueños, te veo como ave marina, que a puerto me quieres guiar. Que a tus puertos y refugios llego para cobijarme, de tormentas y peligrosas singladuras que la vida me ha obligado a navegar. Que ahora que te conozco, navegaría en ti mar adentro sin brújula y sin norte, acariciando las costas de tu cuerpo y penetrando por ruta inexplorada, en una singladura sin final que nos llevaría al más allá. Sabias, que yo sin ti no existiría, porque nací para ti. Autor: Manuel González Padrón