Como ave viajera, remonté vuelo sin rumbo y sin norte, queriendo a ti llegar. Sobrevolé tempestades, crucé mares y océanos, luche contra los vientos y resistí larga singladura, para a ti llegar. Yo seguiré buscándote, mientras tú no estés a mi lado y en mis sueños permanentes, tú seguirás. Aunque pasen los años y uno a uno caigan, como las hojas de un árbol, yo seguiré buscándote. Como la luz de un faro que me alumbras y me guías, así te veo yo desde la lejanía. Y mi alma cansada de tanto luchar, se cubre con la espuma al viento, que tú me enviarás. Seguiré buscándote… seguiré soñándote… y seguiré esperándote. Autor: Manuel González Padrón